miércoles, 2 de enero de 2013

Coro Universitario de la UPNA, año 1997.



En los tiempos universitarios además de estudiar algo de economía nos dedicabamos también a cantar.

Pongo un enlace aquí de varios videos que acabo de subir de aquellas épocas para el que le interese verlos.

http://www.youtube.com/feed/UCrHiSGT6U7j58ZQ8k7_fgmQ/u

lunes, 3 de diciembre de 2012

Optimismo realista (Publicado en Diario de Navarra el 22 de diciembre de 2012)



¡Qué viene el lobo¡ gritaba Pedro. Y claro, a la tercera nadie creyó al pequeño mentiroso y el lobo se comió sus ovejas. Tantos años oyendo crecer los brotes verdes nos han hecho ignorar que lo cierto, es que de esta crisis también saldremos. No sé cuando, pero pasará. Y es que no hay mal que cien años dure, y como dice mi socio “ni cuerpo que lo resista”. La capacidad predictiva de los economistas no se diferencia mucho de los meteorólogos. A pesar de las predicciones de algunos falsos profetas, que los hay, los augurios pierden fiabilidad conforme se alejan en el tiempo.
Entre tanto pesimismo, si hacemos el esfuerzo de ver el vaso medio lleno podremos comprobar que hay datos positivos. Hace poco se publicaba, como mala noticia, que se ha reducido la renta disponible de las familias un 3,2% hasta los 172.000 millones de euros. Si esas familias se convencieran de que la crisis ha tocado fondo y decidieran gastar un tercio de sus ahorros (en todo aquello que no compran por si acaso) la enorme ola sería del tamaño de seis Planes E (los de Zapatero). No habría mejor plan de estímulo. En estos años se ha avanzado en corregir los desequilibrios causados por la crisis. Seguramente la morosidad y el paro todavía no han tocado fondo. Pero que la economía se está ajustando, es un hecho. Si analizamos el precio de la vivienda con respecto a la renta per cápita, se observa que estamos cerca de volver a la relación precios-renta que había en los años 80, cuando los tipos de interés eran del ¡15%¡. Ahora España tiene superávit comercial con el resto de Europa. El tradicional superávit comercial entre Alemania con España se ha desinflado un 52% este año (quizá porque ya no compramos audis). Equilibrar nuestra balanza de pagos es fundamental para romper nuestra dependencia con la financiación exterior y recuperar la confianza de los mercados. Es más, la Eurozona en su conjunto está en cotas de superávit no vistas desde hace 25 años. Los inversores en bonos están volviendo a comprar en la vieja Europa, y esto se refleja en la reducción del coste de la financiación, la famosa prima de riesgo. España es el país más atractivo de Europa para invertir. El coste hora por hora trabajada por un español es de 20 € comparado con los 30€ en Alemania, 34 € en Francia o 27 € en Italia. Estas diferencias en retribución con un alemán estarían justificadas si este fuese un 50% más productivo que un español, pero en realidad solo lo es en un 16% más. Comparado con Francia e Italia, el binomio coste y productividad, España también es más atractiva para invertir. Y si tenemos en cuenta que en España trabajamos 1700 horas al año, frente a 1600 en Italia y menos de 1500 en Francia y Alemania, la comparación todavía nos es más favorable. El indicador adelantado, que suele ser la Bolsa, también está mejorando en los últimos meses. La subida de la bolsa del año 1932 anticipó la salida de la Gran Depresión. Mirar la historia puede dar pistas a cerca del futuro. Aunque no se debe conducir el coche mirando el retrovisor. Goldman Sachs ha hecho unas previsiones muy positivas para Wall Street con crecimientos de dos dígitos en 2013. Si esto se cumple, la locomotora bursátil mundial arrastrará a otros índices el próximo año. 
Al inversor Warren Buffet “se le hace la boca agua”, según sus palabras, viendo las oportunidades de inversión en un mercado excesivamente deprimido. Y es que el oráculo de Omaha, como se le conoce en el parqué, tiene 40.000 millones de dólares dispuestos a invertir en compañías sólidas, que están a precios de ganga. A Madrid ha llegado el millonario Adelson, con un cargamento de dólares texanos, a crear el proyecto Eurovegas como un renovado Mr. Marshall.
Muchos pesimistas se escudan en que son realistas. Pues bien, yo soy optimista realista. Quedan demasiados asuntos en el aire, pero si únicamente miramos los malos datos y perdemos la esperanza, solo nos queda sentarnos a esperar el fatal desenlace. ¿Quién sabe si ya ha pasado lo peor? Como decía Hellen Keller “Ningún pesimista ha descubierto el secreto de las estrellas, ni ha navegado por mares desconocidos, ni ha abierto una nueva puerta al espíritu humano”.


Carlos Medrano Sola es Licenciado en Economía
Economiapoliticaymas/blospot.com

domingo, 2 de diciembre de 2012

Los herederos del viejo Scrooge (Publicado en Diario de Navarra el 11/12/2012)



Recientemente la UE ha aumentado el control sobre las Agencias de Rating. A partir de ahora deberán hacer público un calendario anual con un máximo de tres evaluaciones a estados miembros. Y es que la última rebaja de la calificación de Francia, perdió las tres A, ha sentado muy mal. España también tuvo la triple A en tiempos de Zapatero. Otros países europeos también han perdido el privilegio de las AAA. Esta cuesta se baja fácil, subirla costará bastante más.  Las consecuencias para estos estados y por extensión sus empresas y personas, es que les van a subir el coste de su financiación. Los motivos son claros; debilidad económica,  ajustes fiscales y bajos resultados de Innovación (no el gasto en I+D, sino su resultado, insisto), redundarán en una menor competitividad de estas economías, menor capacidad exportadora y peor situación para enfrentarse a los próximos envites de la crisis.
Desde que comenzó la crisis el triunvirato, formado por Standard & Poors, Moody´s y Fitch, han estado en el punto de mira. Ellas fueron las que calificaron con la máxima nota a los créditos subprime y todos sus derivados. Toda aquella basura empaquetada con vistosos lazos tenía el sello AAA. Y lo peot es que estos auditores también se han ido de rositas. La responsabilidad de los que empaquetaban las subprime es comparable a la de sus avalistas. Pero, de nuevo vemos como las responsabilidades se van diluyendo y se escurren por las rendijas de las cloacas. Conste que no critico que deban existir estas agencias, sino que sus responsables deben responder. Las personas físicas que lo hicieron deben pagar por ello. Y no escudarse en el parapeto de la institución para eludir las consecuencias. Si esta crisis la vamos a pagar a escote entre los contribuyentes, debemos exigirlo. ¿Dónde está la credibilidad de unos auditores que un día nos dicen una cosa y al día siguiente la contraria? Lo cierto es que todavía, y después de todo, estos entes de poder tienen una enorme influencia en los mercados.  
Hace 200 años nació Charles Dickens. Su abuelo materno se dio a la fuga para no ser arrestado tras encontrarle culpable por apropiación indebida. Su padre fue encarcelado por deudas, de modo que Dickens fue uno de tantos niños pobres que tuvo que trabajar para subsistir. Esto marcó su vida. Pero a pesar de esos inicios, triunfó y creó un nuevo género literario, la novela social, en la que denunció la explotación de los más humildes.  De todas sus obras, hay una que siempre me ha encantado; Cuento de Navidad. La archiconocida historia del viejo Ebenezer Scrooge y los fantasmas de las Navidades. Cuando nuestro autor pensó en la peor calaña de adoradores del vil metal, utilizó a las agencias de rating de la época, como la quinta esencia del capitalismo más inhumano. Y es que Scrooge no era sino el propietario de la más importante agencia de calificación de Londres; “el nombre de Scrooge avalaba en la Bolsa cualquier cosa sobre la que decidía señalar con su dedo”. Su frialdad era tal que, incluso en la época más bondadosa del año, le negaba la limosna a los parroquianos que se la pedían para ayudar a los pobres. “¿No hay prisiones?, ¿Están llenos los asilos para pobres?” replicaba. El viejo avaro no reblandece su corazón cuando muere su socio Marley, es más, se vanagloria de lo barato que le sale el entierro, al que solo fue él. No le intimidan los villancicos. Desprecia  la invitación de su sobrino a cenar en Nochebuena con su famoso exabrupto “¡Paparruchas¡”. Tampoco le ablandan el recuerdo de las Navidades pasadas ni las terribles Navidades presentes de su empleado, al que ve cómo se le muere un hijo por no tener dinero para medicinas. Es la muerte la que obra el milagro de la transmutación. Cuando se ve en la tumba, cuando observa a sus sirvientes robándole las pertenencias, cuando escucha como se mofan de su tacañería sus competidores al salir de la Bolsa. El tacaño y el cerdo solo dan un día bueno en sus vidas, el último. La redención transforma el drama en comedia y todos contentos. Las agencias de rating han de aprender su lección. Y nosotros exigir cambios. Decisiones de unos pocos afectan a la vida de todos. Deben responder ante sus errores, de lo contrario estaremos condenados a volver a tropezar en la misma piedra. Y no tendremos un final feliz.

Carlos Medrano Sola es Licenciado en Economía
Economiapoliticaymas/blogspot.com 

sábado, 10 de noviembre de 2012

Sabiduría popular. Se veía venir


Estos días está siendo trending topic (exitazo en internet) un video de dos ancianos sorianos, Isidro Ciriano y Moisés Casinadie (supongo que su mote), grabado en 2007. El que no lo haya visto lo puede encontrar en Youtube poniendo “se veía venir”. Su predicción sobre la crisis económica  es tan preclara que de primeras dudé si no serían actores de una campaña de Aquarius. Pero no, es una grabación real. Con grandes surcos en la cara, boina enroscada,  barba de tres días y ojos pequeños que miran con picardía a la cámara. Apoyados en la pared encalada y a la sombra en una tarde de verano nos cuentan cómo iban al colegio sesenta críos. Moisés apenas fue año y medio, que era lo normal. Enseguida se ponían a trabajar de pastores, a segar, para no ganar nada,… iban de pastores por 200 pesetas al año. “Y claro, ahora se vive bien, pero no se conforma la gente.  Antes era un martirio, ahora estoy loco de contento y eso que cobro poco de pensión.” dice Casinadie. “Ahora es una locura, la dehesa esa la compró todo el pueblo por 80.000 ptas. y tardaron 50 años. Ahora por un cubalibre te piden 700 ptas. Que es lo que cuesta medio robo con el que puede vivir una familia. La gente joven a  derrochar. Piden cuarenta millones para un piso y se creen  que salen de la gorra y claro como no pagan, al embargo. Y esto va a terminar mal, eh? Pero mu mal” le responde Isidro. “Este tiene un sobrino que se cogió un cochazo y le pregunté vaya coche has echao eh?. Y él me dijo que era del banco. ¡Cómo del banco¡ Será tuyo.  Qué va el banco me ha dao tres millones y medio y ahora se los tengo que devolver o sino el banco me atiza. Y le contesté que yo si no puedo no me lo compro y me aguanto” argumenta Moisés. Isidro dice que “la María tiene un chico que estudia economía, pero  economía no hace falta estudiar.  El hombre que gane cinco duros que gaste uno, y ya está la carrera hecha. Pero si el hombre que gana cinco gasta seis, ya se ha jodido la economía”. Y termina recordando a un tío suyo que le decía que lo bueno se acaba y pasar de lo malo a lo bueno es fácil pero hay que mal se pasa cuando es al revés y es lo que va a venir. Y señalando con el dedo y profetizando repite “…y es lo que va a venir”.
Independientemente de su veracidad yo quiero reivindicar  la olvidada sabiduría popular, adquirida por la experiencia de siglos, trasmitida de padres a hijos. Como nuestra Navarra agrícola. Hasta hace poco más del 60% de la población. La que algunos ridiculizan, se avergüenzan u olvidan.  Cuando todas las celebraciones familiares terminaban echando unas jotas y saciando la sed de vino de los días de labor. Y si, también reivindico la maltratada jota, poesía rural que a alguno nos emociona recordando nuestra más tierna infancia. Cuando la oíamos cantar por voces agostadas en el tórrido estío y embrutecidas por el pertinaz cierzo, pero llenas de verdad porque salían del corazón. Grandes momentos cuando se escuchaba cantar al anciano en la comunión de la nieta. La belleza de la verdad sin aditivos. Momentos felices. El 60% de los navarros tenemos abuelos del campo. Eran pequeños propietarios las más de las veces o jornaleros como los del video en otras. Vidas duras, que dependían del clima para sobrevivir con mayores o menores aprietos al albur del destino.  Nos parece una exageración ganar cinco y gastar uno como decía Isidro, pero si un año no cogían cosecha tenían que vivir del ahorro.  La alternativa era morirse de hambre. Todos recordamos la imagen del campuzo en las películas de Paco Martinez Soria que vestía con andrajos pero que cuando abría la cartera sacaba un rulo apretado de billetes verdes cogidos con una goma.
Mi abuelo José salía a ver el astro todas las mañanas. “Al día se le conoce por la mañana” decía. Y miraba a Castilla (La Rioja) para adivinar qué tiempo iba a hacer. Y recuerdo cuando mi tío Andrés compró un gran tractor siendo yo niño. No me cabía en la cabeza cómo podía gastar tanto dinero. Pero claro gracias a esa inversión, que no gasto, pudo llevar más tierras y rentabilizar su esfuerzo. El abuelo Román decía  “Casa la que puedas vivir, y tierra la que puedas adquirir. Porque la tierra de casa pero la casa no da tierra” Y también decía que “Mal pobre el que no está endeudao” Y es que nuestros mayores sabían perfectamente que hay deuda buena y deuda mala. Y para salir de pobre hay que saber cuál es la diferencia.

Carlos Medrano es Licenciado en Economía
Economiapoliticaymas/blogspot.com

Los desahucios se deben a causas mal resueltas (Publicado en Diario de Navarra el 12/11/2012)


Se ha suicidado Amaia Egaña, vecina de Baracaldo, cuando iban a desahuciarla. Era amiga de Patxi López, el ex lehedakari. En octubre se ahorcó un hombre en Granada al que iban a desalojar. El horror de estos suicidios ha removido las conciencias y hay reacciones para tratar de que no vuelva a pasar. El total de ejecuciones hipotecarias desde 2008 ha ascendido a 373.000. Como decía Stalin un millón de muertos es una estadística y un muerto una tragedia. 
Hay un movimiento social a favor de la dación en pago retroactiva (devolver el piso y saldar la deuda) como solución. El problema es que el mercado se ha hundido y nadie quiere ladrillos. Tampoco el banco. Pero claro, como se han salvado a los bancos, en vez de dejar que quebraran, es injusto que no se rescate a las personas. La dación en pago es una opción hipotecaria de la que existen varias ofertas en el mercado. Son más caras que las otras porque el acreedor asume el riesgo de quedarse con el piso. En EEUU es una clausula habitual. Aquí las entidades financieras son los malos de turno. En especial las nacionalizadas. Era una quimera fusionar bancos quebrados (apodados zombis desde 2008) con el propósito de crear uno rentable. Debieron cerrar y que sus accionistas y gestores respondieran por las pérdidas. A un zombi hay que dispararle en el cerebro antes de que te muerda. Las corporaciones creadas siguieron en el mercado como el monstruo de Frankenstein. Pero ya era tarde para cerrarlas porque eran demasiado grandes para caer, pues arrastrarían con ellas al resto de la economía. Socialismo de ricos, nacionalizan las pérdidas sin renunciar a sus derechos. Por no atajar los problemas de raíz estamos en un lio tremendo. Se han querido paliar las consecuencias sin solucionar las causas. Y así nos va. La dación en pago retroactiva empeoraría la situación. No hay que caer en el simplismo de considerar que todos los acreedores son malos, y los deudores víctimas. Por mucha locura colectiva que padecimos, a nadie le obligaron a comprar un piso en 2006. Si ahora, que vale un 40% menos, se puede devolver, habrá cola en el banco para entregar las llaves (tonto el último). Se incrementará el agujero de los bancos quebrados y las pérdidas del resto. Y las consecuencias (más impuestos y financiación más cara) las pagaríamos a escote. Otra vez se diluirían las responsabilidades de unos entre todos. Se necesita un plan de choque que detecte los casos más urgentes. Pero sin olvidar las causas. El paro y también el analfabetismo financiero de este país. Si damos un pez solucionamos la comida un día. Pero si enseñamos a pescar nunca más pasarán hambre. Tenemos que mojarnos y dar un paso para enseñar al que no sabe. Educación financiera y reciclaje profesional. Y no mirar al papá estado para todo. El Estado debe defender a los desamparados y a los más débiles de la rapiña. Como denunció Steinbeck en “Las uvas de la ira” cuando los campesinos de Oklahoma eran expulsados de sus tierras y extorsionados. Retrato de un tiempo en el que en EEUU morían los niños de hambre. La UE ha declarado que nuestra ley no ampara los derechos de los consumidores. Que se revise. Varios jueces han pedido cambios en la ley de ejecución presupuestaria. Uno de ellos dijo que no quería ejercer de cobrador del frac. El pueblo quiere justicia y ellos son los que la tienen que impartir. Steinbeck lo reflejó muy bien cuando el padre campesino desahuciado reclama justicia y trata de saber a quién hay que disparar para defenderse. Al pobre le resulta imposible saber quién es el responsable último pues detrás de su desgracia están las corporaciones propietarias de la tierra y detrás de ellas el apoderado del banco en Tulsa y por último un banco en Nueva York. Ahora necesitamos justicia y no la del lejano oeste. Que los jueces investiguen también a las centenas de chorizos que han poblado nuestro suelo patrio. Llama la atención que con tanto abuso no tengamos las cárceles llenas. Y si para ello necesitan herramientas, que las pidan también.
Como decía el general Mc Arthur “Todos los errores de la humanidad se pueden resumir en dos palabras; demasiado tarde”. Desde luego, es demasiado tarde para los muertos.
 
Carlos Medrano Sola es Licenciado en Economía
economiapoliticaymas/blogspot.com

lunes, 16 de julio de 2012

Y llegaron las condiciones (Publicado en Diario de Navarra el 13 de julio de 2012)


Como el despertar de una enorme resaca sanferminera, así se ha desayunado nuestra economía después del histórico plan de recortes de Rajoy. El Presidente del Gobierno  pidió aguante a De Guindos. Draghi dijo no. En su última comparecencia negó que fuera a comprar deuda soberana este verano. En las películas de indios y vaqueros se repetía una escena similar. Fort Apache estaba rodeado de indios (los especuladores). Un emisario (Draghi) llegaba para anunciar que no vendría el séptimo de caballería. Los jefes de todas las tribus indias se juntaban para tratar la nueva situación. Y decidían unirse (incluso entre tribus enemigas) para atacar salvajemente a los necesitados yankees (nosotros). Este era el panorama financiero para este  verano hasta ayer. Con la peseta era mucho más fácil. Solchaga devaluó la economía un 25% y no tuvo tanta repercusión. Probablemente éste sea el coste más alto de pertenecer al euro. En el otro lado de la balanza está que formar parte del  Euro implica que no podemos caer sin arrastrar al resto. El Euro se creó en base a un mercado y una unión monetaria, obviando la necesaria unión fiscal. Se empezó la casa por el tejado y ahora toca sufrirlo.
 “Aguanta, somos la cuarta potencia de Europa, España no es Uganda” Fue el SMS que envió Rajoy a De Guindos. Parecía que aquel histórico sábado nuestros problemas estaban resueltos. La alegría nos duró menos de 48 horas. Y no fue por culpa de las elecciones griegas. La cuestión es que no era suficiente. Nadie se creía que el rescate de la banca, como un préstamo indirecto de la UE, iba a ser inocuo. Nada es gratis. Este préstamo lo que nos va a dar es tiempo para equilibrar las cuentas públicas y el sistema financiero. Ambos hechos tendrán lugar si la economía real se pone en marcha. Esa es la clave para salir del pozo. Hay medidas como las de subir impuestos que van en la dirección contraria pues perjudican a la recuperación. Y no se pueden subir los impuestos indefinidamente porque llega un punto en el que la subida de impuestos trae menor recaudación. Y si no que se lo pregunten a los últimos ministros de Hacienda.
A bajar las cotizaciones a la Seguridad Social y subir el IVA le llaman algunos economistas “trilerismo fiscal”. Reducir las cotizaciones a la Seguridad Social implicará que sea más barato crear empleo y por tanto puede fomentar la reducción del paro. Esta doble medida favorece las exportaciones del país. Como no podemos devaluar la peseta, concebimos una devaluación fiscal. Un juguete español paga IVA y de forma indirecta también Seguridad Social, por el contrario, un juguete chino solo paga el IVA. Con los recortes y la subida impositiva se va a reducir la demanda interior. La devaluación fiscal pretende que sea la demanda exterior la que compense y tire de nuestra economía.
Separar los bancos buenos de los malos, mayor transparencia y recapitalización son medidas que van en la dirección correcta. No voy a entrar en el detalle de los recortes porque lo pueden leer en el periódico.  Un fuerte recorte del gasto público y medidas para mejorar la competitividad están interrelacionados, según Sala i Martin,  “porque hay muchos estudios empíricos que demuestran que las crisis fiscales que se resuelven con reducción de gasto tienen más probabilidad de generar crecimiento a medio plazo que las que se resuelven con aumentos masivos de los impuestos”.
Lo que le interesa a todo prestamista es la capacidad de pagar del prestatario. La deuda no es tan grande como en otros países, nuestro problema es el déficit. Los ingresos fiscales durante la burbuja inmobiliaria eran anormales y no volverán. Sin embargo, el estado se propuso mantenerlos o incluso incrementarlos gastando en planes de estímulo baladíes. Hoy toca pagar 30.000 millones de euros, sólo en intereses. Hoy la bolsa sube hasta que saquen cuentas y se pongan en rojo de nuevo, porque ya hay quien dice que el recorte no es suficiente. Los remedios para la resaca hacen su labor, pero el clavo no se quita tan fácil.

Carlos Medrano Sola es licenciado en Economía
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