miércoles, 18 de agosto de 2010

La compra venta de vivienda (Publicado en Diario de Navarra el 17 de agosto de 2010)

A pesar de los bajos tipos de interés y de la bajada de los precios, la oferta no acaba de encontrarse con la demanda. Probablemente nadie quiere ser el último que compró mientras seguían bajando los precios. Ha habido intentos de parar la bajada de precios como las Viviendas Libres de precio Limitado (VLL). Esta iniciativa supone fijar un precio máximo para las viviendas libres con el incentivo añadido de poder desgravarse un 5% adicional del IRPF. Pero puestos los máximos, puestos los mínimos.
Además ese 5% adicional no significa que nos podamos desgravar más dinero, en realidad, es un adelanto de la desgravación, la cuál está limitada al valor máximo desgravable de la vivienda que son 210.000 ?. Según una reciente encuesta de la Asociación de Constructores y Promotores (ACP) sólo optarán por esta fórmula el 6% de los potenciales compradores. No parece que la VLL sea el problema. Esta misma encuesta afirma que un 38% está esperando a que les "toque" una VPO. Sumadas las dos hacen que el 44% del mercado inmobiliario sea un mercado intervenido, quedando el resto del pastel para la iniciativa privada.
Quizás sea porque ya no hay especuladores en el mercado de la vivienda. Los que hicieron su agosto "dando el pase" son historia (dar el pase es un comprar una vivienda sobre planos y venderla antes de escriturarla a cambio de una rentabilidad interesante). Tampoco hay inversores interesados en comprar y alquilar ya que a los precios actuales el retorno de la inversión en alquiler es bajísimo. En los tiempos de la burbuja la baja rentabilidad se compensaba con la expectativa de una revalorización futura. Además, el alquiler no sube si sube el precio de los pisos porque está ligado a la renta de los inquilinos. Por el contrario si los precios bajan, los alquileres sí que pueden reducirse. Puede haber inquilinos que dejen de vivir de alquiler y decidan comprar un piso más barato porque la hipoteca resultante se acerque mucho al precio del alquiler. Conclusión: es mejor dejar el dinero en el banco o comprar acciones con buenos dividendos.

El efecto demográfico influye sobremanera en el mercado. La tasa de emancipación ha bajado durante la crisis. Los jóvenes tienen más dificultades para abandonar el nido paterno por la precariedad laboral. Es más, no son pocos los que han pasado de estar emancipados a tener que volver a casa de los padres. La tasa de crecimiento de la inmigración en los últimos años ha tocado a su fin y empieza a tomar la senda bajista. Las estadísticas oficiales dan una pequeña reducción respecto al año pasado pero seguramente sea mucho mayor. No creo que el inmigrante que se marche se tome la molestia de ir al censo o al padrón municipal a darse de baja. Y luego está el efecto de la baja natalidad de los años 80 y 90. Hay que recordar que en esos años lideramos la menor tasa de nacimientos del mundo. Este cambio es más brusco si tenemos en cuenta que el periodo anterior fue el del Baby Boom de los años 60 y 70.

La opción del alquiler está ganando más adeptos. Por una parte están las ayudas del alquiler joven. Y por otra las ventajas de alquilar: Eres más libre para poder cambiar de vivienda, de ciudad o de provincia. Es más barato alquilar que comprar. Y alquilar no significa tirar el dinero. El diferencial entre el coste del alquiler y lo que me cuesta una vivienda lo puedo destinar a gastar o a invertir en otros activos. Desde la renta fija a la bolsa pasando por los bonos y obligaciones. Por cierto en un horizonte de inversión a 30 años (como la hipoteca), no es ninguna locura invertir en bolsa con el Ibex en los 10.000, cuando ha llegado a superar los 16.000. Cierto es que también estuvo en menos de 6.000 hace un año. A pesar de todo, los propietarios se niegan a bajar los precios porque tienen en mente los precios a los que se vendía hace tres años. A éstos habría que decirles que quizás no es el momento y que si no tienen prisa, que lo alquilen y los saquen a la venta dentro de cinco años. El que quiera vender que se olvide del pasado, mire pisos similares y lo ponga un 5% más barato. A ver si hay suerte

domingo, 8 de agosto de 2010

Visitar Barcelona por un euro (Publicado en Diario de Navarra el domingo 8 de agosto de 2010)

Quieren poner una tasa de un euro a cada turista que visite Barcelona para dotar a la entidad público-privada Barcelona Turisme, que se dedica a promocionar la ciudad. La idea surge de Joan Gaspart para compensar los recortes en la promoción turística barcelonesa. "¿Dejarán de venir los turistas por tener que pagar un euro más?", argumenta. Pues creo que no, pero la clave es si vendrán más por poner el euro de marras ¿Desde cuándo mejoran los mercados competitivos por introducir impuestos? ¿Tenemos que pagar los que visitemos Barcelona para ahorrarle dinero de promoción al Sr. Gaspart y sus socios? Según el ex presidente del Barça, faltan recursos para promoción turística porque la competencia es muy alta. Si por causa de la crisis el ente público está recaudando menos ¿por qué no pagan más los socios privados? ¿A nadie se le ha ocurrido? No les voy a negar la presunción de inocencia, pero esto me hace dudar de la bondad de esta sociedad financiada con impuestos y capital privado. Si no hay simetría entre socios, parece más una sociedad instrumental para usar dinero público con fines lucrativos. Mezclar dinero privado y público es cuanto menos peligroso por la tentación de usar y abusar de éste último en aras de un hipotético bien común.

A Jordi Hereu (el alcalde) le parece, en principio, bien recaudar ese dinero (otro político que se apunta a nuevas modalidades para sacarnos los cuartos), pero introduce un matiz muy importante y es que también lo impongan las demás ciudades catalanas. ¿Lo hará para mejorar la promoción turística de sus vecinos o para que no haya un trasvase de turistas a hospedarse en Badalona o Sant Cugat del Vallés? Se supone que ese euro por turista se va a invertir en hacer promoción "de la buena" y que ésta atraerá a muchos más turistas. Es decir, que habrá un retorno de la inversión superior al euro gastado. Pero si ésto fuera así, Jordi Hereu preferiría ser el único que implanta esta medida, ¿no? Por sus argumentos parece que no es así. Entonces ¿para quién es el euro? Primero, para la sociedad Barcelona Turisme, que se creó en los años de bonanza y que ahora no es capaz de generar beneficios ni recaudación suficiente para vivir por sí misma. Y en segundo lugar para ahorrar dinero al lobby turístico barcelonés. Y ¿por qué no recaudan diez euros?¿O veinte?¿O cien? Puede parecer una barbaridad, pero esta tasa ya existe en otras ciudades como Roma. El alcalde romano ha impuesto una tasa a sus visitantes para ayudar a mantener los servicios y actuaciones de la antigua ciudad imperial. Para una familia de cuatro miembros la broma sale por 280 ? a la semana. Este sí que es un desincentivo para visitar la antigua capital del imperio romano. Hay que decirles a los alcaldes de Roma o Barcelona que miren más allá de lo que recaudan, porque quizás no consigan el efecto deseado, puede que sea incluso el contrario. Yo apostaría a que más de una familia preferirá visitar Florencia y ahorrarse los 280 ?. Roma tendrá menos visitantes. Lo que conllevará una menor actividad económica y una menor recaudación. Justo lo contrario de lo que pretendían.

En el fondo de toda esta pretensión recaudatoria está el exponente de unos políticos que viven en el pasado glorioso del crecimiento económico y la opulencia impositiva. Más renta en empresas y personas implicó más recaudación para gastar a todo trapo. Y así han crecido palacios de congresos, sociedades público privadas o circuitos de velocidad como setas. También se han entrometido en actividades privadas que nunca debieron acometer. Y ahora, quieren mantener su nivel de gasto sin tener en cuenta el cambio de ciclo. No hay dinero. Pero pretenden seguir con sus planes a costa de hacer algo que saben muy bien. Subir los impuestos.

jueves, 22 de julio de 2010

Especuladores o inversores: cuantos más, mejor (Publicado en Diario de Navarra el 22 de julio de 2010)

Hace apenas un mes tuve el placer de ir con mi amigo José Mari a un curso de iniciación a la bolsa en un céntrico hotel pamplonés. Se nos presentó una herramienta informática muy simple que permitía comprar y vender futuros sobre acciones en tiempo real. Desde el principio nos dijeron que nos podríamos poner largos y cortos. Ponerse largo es comprar barato y vender caro. Vamos, lo normal. Y ponerse corto es vender la piel del oso antes de cazarlo.

Es decir, si creemos que una acción está sobrevalorada y que por tanto va a bajar de precio, marcamos vender en la casilla correspondiente del programa. Si se confirma nuestra apuesta, compraremos las acciones a un precio inferior y las venderemos al precio que tenían cuando dimos la orden de venta. El diferencial entre una y la otra será la rentabilidad de la operación. Obviamente, si sucede lo contrario, y la acción sube de precio, tendremos pérdidas. Se puede ganar cuando la bolsa sube y también cuando baja. Sólo tenemos que ser capaces de anticiparnos a la tendencia. Entonces, si es tan fácil, ¿por qué no nos dedicamos todos a especular? ¿Dónde está la trampa? . El quid de la cuestión es que si yo gano es porque otro pierde. Así de claro. Entonces, para sobrevivir en la jungla financiera, lo que tengo que conseguir es ser más listo que la media del mercado. De otra manera, me desplumarán tarde o temprano. En el actual mar embravecido, llamado volatilidad, y con este fuerte oleaje, lanzarse al agua está vedado para el pequeño inversor. Esperaremos a que tras la tempestad vuelva la calma.
Alemania ha prohibido ponerse corto en sus mercados. ¿Cómo es posible que se prohíba allí y en Pamplona se explique en un curso de iniciación? ¿Dónde está el peligro? Si todos nos ponemos en contra de una acción nos la cargamos. Un buitre no mata una oveja pero muchos sí, aunque esté sana. Sin embargo un ecosistema no puede vivir eternamente con muchos buitres y pocas ovejas, ya que éstas desaparecerán y arrastrarán al otro barrio a los sepultureros alados. Y ¿por qué hay ahora tantos buitres? Sencillamente, porque hay mucha carroña (y no al revés). Además, los carroñeros se aprovechan de los bajos tipos de interés existentes. Acumulan grandes cantidades de dinero que arrojan con fuerza contra las acciones más débiles. La medida impuesta por Angela Merkel trata de cancelar un mercado que no tiene la suficiente transparencia, es decir, que puede manipularse en beneficio de sus cocineros. Quiere evitar que los especuladores arrasen con todo. En la Gran Depresión de 1929 se arruinaron la práctica totalidad de los inversores. Pero alguno se salvó. E incluso se hizo inmensamente rico como André Kostolany. Este especulador húngaro se puso corto y ganó una fortuna. Pero no fue feliz. Apostar corto es apostar a que las cosas iban a ir mal. Además, como fue de los pocos que lo hicieron y sus amigos se arruinaron, se quedó solo. Ya nadie iba a los restaurantes ni a los espectáculos que frecuentaban en los felices años veinte. Se definía a sí mismo como especulador. Y decía que el verdadero especulador era el que había conseguido salir a flote después de arruinarse dos veces. El especulador-inversor da liquidez al mercado (hay más órdenes de compra y de venta para que los demás podamos entrar o salir) asume un riesgo en busca de su beneficio. Cuantos más inversores haya mejor para que las distintas ofertas se encuentren con sus respectivas demandas y vayan construyendo los precios. En la situación actual sólo quedan unos pocos en el mercado: las manos fuertes. Tienen más información y experiencia que nosotros. Son los que venden con la euforia del mercado y compran con el pánico. Son como las meigas, nadie los ha visto pero haberlos haylos.

Todos somos especuladores. Cualquiera que compre un bien pensando en venderlo más adelante por un precio superior, lo es. Lo mismo da que compres patatas o derivados financieros. No obstante, los especuladores son los nuevos malos de la película. Cuando la bolsa baja, algunos medios de comunicación alertan de la presión bajista provocada por los especuladores, pero cuando sube son inversores los que la hacen ascender. Curioso, ¿no? ¿Acaso no son los mismos actores? Por último, y no menos importante, hay que diferenciar al especulador "legal" del que tiene información privilegiada o directamente manipula acciones, éste debe ir directo a la cárcel, no sin antes devolver lo robado.

lunes, 5 de julio de 2010

Renuncio a la Vivienda de Protección Oficial (VPO) (Artículo publicado en Diario de Navarra el 6 de abril de 2010)

“Renuncio al piso que legalmente y por derecho me corresponde por responsabilidad” con estas palabras Garbiñe Sáez, parlamentaria alavesa del PNV, dio por zanjada la polémica tras ser agraciada con la concesión de una VPO, en su Amurrio natal. Garbiñe era una mileurista cuando hizo la solicitud, pero cuando se la concedieron contaba con un sueldo de 67.000 € al año. Nuestra protagonista fue honesta y cedió su lugar al siguiente de la lista. Más de uno se hubiera quedado con el piso. ¿Por qué el estado debe premiar a ciertas personas, que una vez tuvieron poca renta, con la “otra lotería nacional”?. Además, no se tiene en cuenta el patrimonio familiar de los aspirantes y de esta manera se cuelan hijos de papá que obtienen a muy buen precio un pisito para empezar a vivir. ¿Y si les otorgan un piso a cada miembro de una pareja? Tendrían una gran tentación de quedarse con los dos. ¿Existirá alguna pareja con dos VPO, más un importante patrimonio familiar y buenos sueldos? Puede que sí. El que no haya solicitado nunca VPO que tire la primera piedra.

En el famoso “documento de Zurbano” (Acuerdo Político para la Recuperación del Crecimiento Económico y la Creación de Empleo) se ha aprobado el apoyo financiero del ICO (Instituto de Crédito Oficial) a promotores de VPO cuando éstas se dediquen a la venta. Otra vez se nos ha colado la construcción. La Fundación de Estudios de Economía Aplicada propuso en el mes de octubre pasado, entre otras medidas, suprimir la VPO y reorientar la protección social al mercado de alquiler. Dicho mercado representa el 13% del total frente al 85% del mercado en propiedad. Con una tasa de casas vacías del 16% (aproximadamente un millón). En Alemania o Francia el alquiler supera el 40%. Entre 1999 y 2007 se han edificado en España dos tercios de las viviendas construidas en toda la Unión Europea. En el mismo periodo se ha duplicado el precio medio de la vivienda respecto a la renta media disponible de los hogares.

En España viven con sus padres el 65% de los jóvenes entre 25 y 29 años frente al 22% de Francia, Holanda o el Reino Unido. El exceso de oferta en venta no se ve reducido por la gran demanda potencial de gente joven (con salarios reducidos y empleos inestables) ni con la inmigración, que está en retroceso. La demanda y la oferta muy alejadas. La debilidad del mercado de alquiler limita la movilidad de los trabajadores y ésta perjudica directamente al desempleo. ¿Quién va a abandonar su VPO para irse a trabajar a otra provincia? Hay que aguantar como sea. Lo último es perder “el boleto premiado” aunque se tenga que asumir el coste, económico y personal, de recorrer cientos de kilómetros al día para acudir al trabajo. Con el paro actual ésto es inadmisible.

La propuesta: Un alquiler subvencionado, revisable según renta anual con opción a compra a precios de mercado. Con los cerca de mil millones de euros de presupuesto para VPO en 2010, se podría financiar el alquiler de unos trescientos cincuenta mil inquilinos con 240 € al mes. Subvencionar a las personas no a los ladrillos. Vigilando que no se cree una hipotética burbuja del alquiler por el incremento de la demanda. Habría que pinchar la burbuja quitando poco a poco los incentivos y que el mercado se regule solo.

Mis abuelos paternos siempre vivieron de alquiler. Sólo mi abuela materna fue propietaria a los 65 años de la casa en la que había vivido felizmente durante más de 25 años. Eran otros tiempos.

¿Nos conviene contratar un Plan de Pensiones? (Publicado en Diario de Navarra el 24 de marzo de 2010)

En el año 2001 falleció mi padre a los 56 años de edad, mi madre murió una década antes. Dejando a parte la desgracia de la terrible y temprana pérdida de mis progenitores, una consecuencia de ello, fue hacerme heredero junto a mi hermana del patrimonio familiar. Dentro de él se encontraba el fruto del ahorro de mis padres en forma de plan de pensiones. Estos días he recordado mi experiencia personal al escuchar a políticos, economistas y medios de comunicación opinar sobre la idoneidad de que todos tengamos nuestro plan de pensiones privado para completar el escaso y quizás retrasado acceso al reembolso de las pensiones públicas. Como decía, al hacernos herederos del plan de pensiones nos vimos obligados a tributar por él en el IRPF como rentas del trabajo. Esto nos supuso un incremento de la tasa impositiva del 100%. En vez de pagar el 15% que nos correspondía por nuestras nóminas tuvimos que afrontar más de un 30% (pudo ser peor ya que el tipo impositivo para las rentas más altas era superior al 40% ). Sorprendentemente la imposición también se hereda. Esto me hizo ser muy crítico con esta opción para diferir rentas al futuro. Aunque últimamente parece ser la única.

Para construir nuestras finanzas personales debemos valorar objetivamente cualquier inversión. Analizar su rentabilidad, riesgo y su liquidez. Como dice Leopoldo Abadía, hay que entender perfectamente en qué estamos metiendo el dinero y huir de las tentadoras inversiones de moda (más atractivas si son en inglés). Rentabilidad: Según el informe del IESE sobre “Rentabilidad de los Planes de Pensiones en España 1991-2007”, podemos afirmar que el 96% de ellos han tenido una rentabilidad inferior a la inflación y han estado por debajo de los bonos del estado. Las rentabilidades han sido tan bajas en los últimos cinco años que se ha perdido la ventaja de la desgravación fiscal con la que el Estado nos induce a invertir. Sobre la desgravación fiscal hay que decir también que solo es ventajosa si cuando nos jubilamos ganamos menos dinero que cuando ingresamos el dinero en el fondo. Si tenemos la suerte de ganar más de jubilados que cuando contratamos el plan perdemos esta mejora. La causa principal del bajo retorno se debe a las altas comisiones (cuatro veces más altas que en Reino Unido), la composición de las carteras y a la gestión activa (o mejor dicho, nula gestión activa). Riesgo: Si están invertidos en renta variable tienen todo el riesgo que hemos visto en los últimos años de burbujas inmobiliarias o de las punto.com. Si tienes la mala suerte de jubilarte antes de una de ellas, verás como tu plan está expuesto a bajadas del 50% ó más. La alternativa de Planes de Pensiones asegurados, que están tan de moda ahora, pagan muy cara dicha seguridad convirtiéndose en una malísima inversión como hemos comentado antes. Liquidez: Prácticamente son ilíquidos. Solo se pueden rescatar por sufrir alguna desgracia personal como enfermedad grave o paro de larga duración. Para la mayoría es decir adiós al dinero ahorrado por veinte o treinta años. Hasta la vivienda es más líquida (salvo la VPO), siempre la podré vender aunque pierda dinero. Por esto, defiendo buscar otras inversiones y no escuchar los cantos de sirena que nos quieren llevar como corderitos al matadero.

Termino con el recuerdo emocionado hacia el esfuerzo que hicieron mis padres ajustando sus gastos y nivel de vida para asegurar un ahorro futuro del que no pudieron disfrutar pero que quedó para sus hijos (después de pagar a hacienda).

sábado, 12 de junio de 2010

Disfrazados de Robin Hood (Artículo publicado en Diario de Navarra el 12 de junio de 2010)

IZQUIERDA Unida de Navarra propone recaudar 200 millones de euros más por la vía de aumentar el IRPF a las rentas más altas, el impuesto de sociedades y el de patrimonio. Lejos de recaudar esos 200 millones el resultado más probable será una bajada de la recaudación.
Primera medida: subir el IRPF a los que ganen a partir de 40.900 ? progresivamente hasta llegar al 50% de IRPF a los que ganen más de 100.000 ? al año. ¿A quién afecta la medida? Principalmente a los ejecutivos de las empresas que son los que ganan esos sueldos. Los dueños de las empresas se librarán. No pagarán IRPF. Obviamente, si el dueño trabaja en la empresa, y si el impuesto de sociedades es del 30%, preferirán cobrar su remuneración vía dividendos (19% O 21%). ¿Cómo van a reaccionar los ejecutivos? Primero eludiendo la subida mediante el cobro de dividendos también, o con pagos en especie: como coches de empresa, seguros médicos y demás. La parte que no puedan eludir será una pérdida en su remuneración o un sobre coste para la empresa si le mantiene el sueldo neto. En esta situación de crisis lo más probable es que la empresa no pueda soportarlo y termine pagándolo el propio ejecutivo. Resultado: estamos encareciendo o desincentivando pagar bien a nuestros ejecutivos. Y no se recaudará lo previsto por la vía del pago en especie y del cobro vía dividendo.
Segunda medida: la subida del impuesto de sociedades del 30% al 35% a las grandes empresas con el argumento de que se lo pueden permitir. Resultado: es la puntilla para que terminen de decidir marcharse de Navarra. Porque la gran mayoría de las empresas que facturan más de 100 millones de euros no es navarrica, salvo honrosas excepciones. Tienen sedes y factorías en toda España, y fuera de ella. Medidas como esta en un periodo de ERE y cierres de empresas solo crea incentivos para que no vengan nuevas y perdamos alguna de las que quedan. Si tenemos menos empresas, ¿Qué vamos a recaudar? Tercera medida: subir el impuesto de patrimonio afecta a los ricos. Tiene el mismo efecto que el impuesto que Zapatero nos ha anunciado para grabar a las rentas más altas. Es otra falacia teórica porque los verdaderamente ricos tienen medios y asesores que les hacen eludir sin problemas la presión fiscal. Por ejemplo, usan entidades de inversión como las SICAV que tributan el 1%. Es legal, por la libertad de movimiento de capitales, sacar el dinero a cualquier país de la UE que le ofrezca una tributación mejor. Es sencillo acudir a cualquier banco y abrir una cuenta donde nos plazca. Con un click de ordenador se transfiere el dinero lejos del fisco español. El gobierno aprobó que se pueda invertir en los SIF Luxemburgueses. Éstos son otros fondos para ricos que tributan el ¡0.01% en el impuesto de sociedades¡ Es mejor un 0,01% de mucho que un 21% de nada. El subir los impuestos al capital en España puede mejorar la recaudación de Luxemburgo.
Dicen que van a subir los impuestos a los ricos pero legislan para facilitar que se escapen. Hay que recordarles que su tan citado J.M. Keynes (a la hora de enarbolar la bandera del gasto público) también decía que "No hay nada más tímido que un millón de dólares". La banca privada gestiona en España 325.000 millones de euros susceptibles de volar. No debemos olvidar otro efecto pernicioso de que el dinero se expatríe: agrava la situación de escasez de liquidez para financiarnos: primero para el sector público que es el que más debe y después para familias y empresas. Y ¿dónde está su autocrítica? Que mala memoria tienen nuestros políticos. Se les ha olvidado que, hasta antes de ayer, eran ellos los que pedían subir más el gasto del sector público para compensar la bajada del sector privado. ¿No ha sido el déficit y la deuda los causantes de que tengamos que hacer un ajuste mayor? Han expoliado las arcas públicas. No quedan ni telarañas. Que no nos engañen: los ricos somos nosotros. Los de la nómina. La clase media somos los paganos. Se disfrazan de Robin Hood cuando en realidad solo quieren engañarnos para recaudar más, como el Sheriff de Nottingham.

jueves, 3 de junio de 2010

La compra venta de vivienda (Publicado en Diario de Navarra el 17 de agosto de 2010)

A pesar de los bajos tipos de interés y de la bajada de los precios, la oferta no acaba de encontrarse con la demanda. Probablemente nadie quiere ser el último que compró mientras seguían bajando los precios. Ha habido intentos de parar la bajada de precios como las Viviendas Libres de precio Limitado (VLL). Esta iniciativa supone fijar un precio máximo para las viviendas libres con el incentivo añadido de poder desgravarse un 5% adicional del IRPF. Pero puestos los máximos, puestos los mínimos.
Además ese 5% adicional no significa que nos podamos desgravar más dinero, en realidad, es un adelanto de la desgravación, la cuál está limitada al valor máximo desgravable de la vivienda que son 210.000 ?. Según una reciente encuesta de la Asociación de Constructores y Promotores (ACP) sólo optarán por esta fórmula el 6% de los potenciales compradores. No parece que la VLL sea el problema. Esta misma encuesta afirma que un 38% está esperando a que les "toque" una VPO. Sumadas las dos hacen que el 44% del mercado inmobiliario sea un mercado intervenido, quedando el resto del pastel para la iniciativa privada.
Quizás sea porque ya no hay especuladores en el mercado de la vivienda. Los que hicieron su agosto "dando el pase" son historia (dar el pase es un comprar una vivienda sobre planos y venderla antes de escriturarla a cambio de una rentabilidad interesante). Tampoco hay inversores interesados en comprar y alquilar ya que a los precios actuales el retorno de la inversión en alquiler es bajísimo. En los tiempos de la burbuja la baja rentabilidad se compensaba con la expectativa de una revalorización futura. Además, el alquiler no sube si sube el precio de los pisos porque está ligado a la renta de los inquilinos. Por el contrario si los precios bajan, los alquileres sí que pueden reducirse. Puede haber inquilinos que dejen de vivir de alquiler y decidan comprar un piso más barato porque la hipoteca resultante se acerque mucho al precio del alquiler. Conclusión: es mejor dejar el dinero en el banco o comprar acciones con buenos dividendos.

El efecto demográfico influye sobremanera en el mercado. La tasa de emancipación ha bajado durante la crisis. Los jóvenes tienen más dificultades para abandonar el nido paterno por la precariedad laboral. Es más, no son pocos los que han pasado de estar emancipados a tener que volver a casa de los padres. La tasa de crecimiento de la inmigración en los últimos años ha tocado a su fin y empieza a tomar la senda bajista. Las estadísticas oficiales dan una pequeña reducción respecto al año pasado pero seguramente sea mucho mayor. No creo que el inmigrante que se marche se tome la molestia de ir al censo o al padrón municipal a darse de baja. Y luego está el efecto de la baja natalidad de los años 80 y 90. Hay que recordar que en esos años lideramos la menor tasa de nacimientos del mundo. Este cambio es más brusco si tenemos en cuenta que el periodo anterior fue el del Baby Boom de los años 60 y 70.

La opción del alquiler está ganando más adeptos. Por una parte están las ayudas del alquiler joven. Y por otra las ventajas de alquilar: Eres más libre para poder cambiar de vivienda, de ciudad o de provincia. Es más barato alquilar que comprar. Y alquilar no significa tirar el dinero. El diferencial entre el coste del alquiler y lo que me cuesta una vivienda lo puedo destinar a gastar o a invertir en otros activos. Desde la renta fija a la bolsa pasando por los bonos y obligaciones. Por cierto en un horizonte de inversión a 30 años (como la hipoteca), no es ninguna locura invertir en bolsa con el Ibex en los 10.000, cuando ha llegado a superar los 16.000. Cierto es que también estuvo en menos de 6.000 hace un año. A pesar de todo, los propietarios se niegan a bajar los precios porque tienen en mente los precios a los que se vendía hace tres años. A éstos habría que decirles que quizás no es el momento y que si no tienen prisa, que lo alquilen y los saquen a la venta dentro de cinco años. El que quiera vender que se olvide del pasado, mire pisos similares y lo ponga un 5% más barato. A ver si hay suerte